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La Métrica y la Modernidad - Andamiaje literario

PUBLICACIÓN POR PABLO BEJARANO / 20 DE JULIO 2020

Retrato de Dante de Boticelli frente a su reflejo en Pixelart
Retrato de Dante de Boticelli frente a su reflejo en Pixelart

Hay, por lo menos, cuatrocientas maneras distintas de escribir poemas; el verso libre es apenas una de ellas. Creer que por la métrica nos limitamos a lo "predecible", es riesgoso.

 Si a estas cuatrocientas formas, las combinamos con los centenares de figuras retóricas que existen, y a esto sumamos la manera  distinta de pensar de cada persona, y la evolución constante del idioma, nos veremos frente a una infinidad de posibilidades donde encontrar dos textos iguales, es casi imposible, como en la Biblioteca de Babel que nos narra Borges. 

La poesía métrica, además, sigue inventándose. Las combinaciones de verso y distribución de rimas, no se ha agotado. Siempre están surgiendo nuevas formas de escribir; por ejemplo, el soneto semifrancés de Luis Estoico, el terquintesio de Miguel Contreras, la espinela invertida de Luis Xalín, y (si se me permite la vanidad) el soneto coronado de un servidor.

Se cree que la poesía métrica es decadente, gastada y anacrónica, pero esto lo creen (la mayor parte de veces) quienes no la conocen. Por esto se ha tratado de emprender un nuevo camino. 

Sin embargo se equivocan los que piensan que la única manera de alcanzar una poesía fresca y moderna es seguir el camino veraolibrista y el léxico coloquial (y en los casos más desventurados) soez. Lo anacrónico o moderno de la poesía, no depende de una forma o una figura. La poesía se construye de lenguaje y en el lenguaje es donde debemos innovar. Las palabras soeces no son nuevas, por lo que es una ingenuidad creer que usarlas nos hace "actuales". 

El poeta debe ir tras giros lingüísticos inéditos, desequilibrantes, y esto podemos lograrlo en prosa, en verso libre o bajo esquemas métricos. Medir, rimar y ritmar, no son impedimento para una poesía moderna; prueba de ello es el cantautor español Joaquín Sabina, que bajo estos parámetros, ha conseguido darle a las figuras retóricas como el retruécano, el símil, la paradoja, la alusión, el adínaton y el atroísmo un toque que no se le había dando nunca antes. ¿Qué tiene que ver un soneto de Sabina con uno de Machado o de Góngora?

Como creemos que la poesía métrica es y seguirá siendo actual, mientras su lenguaje vaya en los de lo inusitado, hemos decidido presentar una serie de textos que nos ayudará a conocer las reglas básicas de métrica, las clases de estrofa y figuras retóricas que existen, con el fin de preservar su legado.

PABLO BEJARANO

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